#11
Enero 2008

La e-revista para los precursores de la nueva educación.

 

Dedicamos este trabajo a todos los niños/as del mundo y a los por venir.

 

En esta edición...

• Mi historia como niña psíquica Inge Bardor, México
• Mi nacimiento
• Mi niñez
• ¿Era rara?
• No ha sido fácil
• Ayuda profesional
• Sólo sé cualquier cosa que tenga que saber
• Y hay muchos niños como yo
• Experiencias de una niña psíquica, Estados Unidos
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Moderadora:
Noemi Paymal
(591) 772 17 913
Edición:
Yerko Guillén.
DiseñoWeb:
Sergio Silvestre L.

001

 

 

011 Mi historia como niña psíquica

Inge Bardor, México

 

 

 

Mi nacimiento

 

Cuando mi madre me dio a luz, ella sintió mucho dolor. Su dolor era tan intenso, que los doctores decidieron hacerle un ecosonograma para averiguar el por qué de ese dolor. En la sala donde se llevaba a cabo el examen, se encontraba también una joven indígena quien miró a mi madre y le dijo: “Su bebé no es común y corriente; es más curiosa de lo normal… pero no quiere nacer. Mi madre supo así, desde mi nacimiento, que la niña que ella esperaba sería, de alguna manera, diferente.

 

Mi niñez

 

Cuando apenas era una bebé en mi cuna, solía hacer que mis peluches flotaran hacia el otro 011extremo de la habitación con mi pensamiento. O bien, “agarraba” mis juguetes y los tiraba al suelo con mis ojos. Al ver esto, mi madre supo que, en verdad, yo no era una bebé ordinaria y, desde un principio, empezó a protegerme. Recuerdo cómo le gustaba a mi padre fumar cigarros y cómo yo, cuando era pequeña, lo molestaba levantando su caja de cigarros de la mesa en una posición vertical -era muy divertido-.

 

Al crecer, mi madre solía hacerme trenzas porque le gustaba ese peinado, pero a mí no me gustaban las trenzas, así que tan pronto como  acababa de peinarme, las trenzas se deshacían de manera espectacular. Mi madre casi no podía creer lo que sucedía. Poco importaba cuán apretadas hacía ella las trenzas, siempre se deshacían inmediatamente.  Yo no lo hacía a propósito, pero sí estaba consciente de lo que estaba haciendo.

 

¿Era rara?

 

Algunas veces, cuando estaba triste o deprimida, solía jugar de varias maneras con mis habilidades psíquicas.  Eso me animaba, me hacía sentir feliz, segura y llena de alegría. En el colegio, siempre estaba en otro mundo; cuando levantaba la vista, desde mis ensueños, mis profesores me preguntaban si tenía algún problema. En ocasiones yo peleaba con gremlins que, insistían mis profesores “No estaban allí!”. ¿Entonces, por qué terminaba yo con magulladuras en mi cuerpo? Mis profesores hablaron muchas veces con mis padres sobre mis llamados estados imaginarios, y sobre el porqué actuaba yo de una manera en la que evidentemente los otros niños no actuaban.

 

También me encantaba conversar con árboles y plantas e, inclusive, conmigo misma. Cuando los adultos me preguntaban con quién hablaba,  yo se los decía, pero ellos parecían no entender. Eventualmente, descubrí que no me gustaba estar con otras personas; sencillamente me sentía mucho mejor cuando estaba sola. 

 

No ha sido fácil

 

Así que no tuve muchos amigos durante mi niñez, y nunca pude entender lo que estaba pasando a mi alrededor, ya que siempre estaba con mi mente en otro lugar, haciendo cosas que, al parecer, eran inusuales. Sé lo muy difícil que era esto para los demás, pero también lo era para mí. Gracias a Dios, mis padres siempre comprendieron lo que sucedía y tuve su total apoyo; también mis abuelos apoyaron mi manera de ser.  Como para mí era tan difícil crecer, empecé a sentir miedo de mis habilidades psíquicas, a prestar mayor atención a los sucesos psíquicos a mi alrededor y a lo que significaban. Siempre creí que debía haber algo más allá de este mundo material. Por ejemplo, siempre podía saber lo que iba a ocurrir en el futuro, tenía que haber otros mundos, otras dimensiones, otra clase de gente, no era posible que esto fuera todo lo que existía.  Recientemente, cuando mi madre, Emma, vio la película “El 13vo piso”, me dijo: “Esta es mi hija, ésta eres tú”. 

 

011Ayuda profesional

 

A pesar de que se ejercía una presión muy fuerte sobre mí para que fuera normal y dejara de utilizar mis habilidades psíquicas, definitivamente yo no me rendí; parecían demasiado importantes para ceder tan fácilmente.  Finalmente, encontré a un profesor que me ayudó, su nombre es Memo y vive en México. Había estudiado con un profesor Indostano desde los trece años y sus enseñanzas me ayudaron a entender lo que me estaba sucediendo.  Fue Memo quien me enseñó a mirar con mis manos y pies (ha enseñado a miles de niños a mirar de ese modo), nos tapaba los ojos para que no pudiera llegarnos luz alguna, y luego nos hacía ver una pantalla de televisión dentro de nuestras mentes, que nos permitía ver cualquier cosa que necesitáramos ver. Si algún nuevo estudiante no podía ver la pantalla después de un par de semanas, lo mandaba de regreso a casa. Después de un tiempo, nos hacía ver pequeñas pantallas alrededor del borde exterior, con la pantalla más grande en la mitad.  Esas pequeñas pantallas nos proporcionaban información más detallada. Después de hacer esto durante varios años, he descubierto que ya casi nunca necesito usar las pantallas

 

Sólo sé cualquier cosa que tenga que saber

 

Sencillamente, la información llega a mí y la siento en mi cuerpo como un escalofrío y se me eriza el vello de la piel y sé”. En estos momentos de mi vida estoy cambiando, incluso al leer esto, ya no lo leo de la manera normal; prefiero leerlo interiormente. Si veo la placa de un auto, cierro los ojos y la veo en mi interior. Todo parece más natural y fácil.  Puedes taparme los ojos y mostrarme una fotografía de tu casa, por ejemplo; podré verla y, además, podré ver a través de tu casa y decirte lo que veo. Pero existe algo más y quiero profundizar ahora para entender lo que todo esto significa: quiero ser capaz de explorar la idea de ir verdaderamente hacia esos espacios y hacerlos reales, tan reales que realmente este ahí, en mi cuerpo. Hay más sobre esto y no puedo evitar sentirme atraída hacia esa dirección. Siempre he visto las cosas desde dos puntos de vista: desde el mundo ordinario y desde el mundo en el que yo vivo. Y hoy comprendo que ser diferente, ver y saber de ese modo, me ha ayudado toda mi vida para sentirme segura, tener valores y ser más madura y mucho más feliz que otros niños. Hay explicaciones que van mas allá de la medicina y la ciencia modernas sobre cómo pueden suceder estos fenómenos psíquicos. Hay maneras de ver y de saber que trascienden todo lo conocido por la física moderna.  No puedo explicar eso, pero lo .

 

Y hay muchos niños como yo

 

Y hay muchos, muchos niños como yo que están naciendo en la actualidad. Así que, si sus propios hijos están comportándose de manera similar a la que yo he experimentado, no tengan miedo ni se preocupen por su comportamiento. Ellos están bien: solamente tienen que amarlos y apoyarlos. Háganles saber que son diferentes y honren esa diferencia. Esa diferencia es la razón por la que estamos aquí. Esa diferencia es la que trae nueva vida y esperanza a este viejo y cansado mundo.

Cuadro de texto: Ellos están bien: solamente tienen que amarlos y apoyarlos.

 

 

 

Con el gentil permiso de Drunvalo Melchisedek, en 2003 y de Dana Tir http://www.chamanaurbana.com/

 

Tomado de la página Web: http://www.spiritofmaat.com/archive/oct1/prns/inge.htm,  Inge Bardor

http://www.spiritofmaat.com/archive/oct1/psychics.htm, Drunvalo Melchizedek, The Super Psychic Children

http://www.spiritofmaat.com/archive/oct1/toc.htm, Mother Earth New Children

 

Traducción por Ana Steinitz, Ecuador

 

Experiencias de una niña psíquica,

Estados Unidos

 

Hola, soy Llael Espaze Maffit.

 

Cuadro de texto:    LlaelVeo y hablo con muchos amigos espíritus, algunos son ángeles, otros vienen de otras galaxias. Me visitan espíritus de animales, y también delfines, elfos y enanos. También puedo curarme a mí misma utilizando mis ojos y mis manos. Tengo 15 años y soy estudiante en Asheville, NC, Estados Unidos. Me encanta la escalada, el fútbol y el baloncesto, y tengo un gato que se llama Willowy. […]

 

Estoy fascinada por la creación de un mundo más justo, más en paz y más lleno de dicha. Este interés y mi devoción me conducen a interesarme en psicología, política, gobiernos, sociología, antropología, religiones comparadas, literatura y ciencias del medio ambiente. Y si empiezo a pensar en más materias, probablemente haré un listando de todas las conocidas por el ser humano y, al paso, les aburriré hasta morir.  Así que voy a parar aquí.

 

Que la paz, el amor y la dicha llenen el mundo.

Con Amor

 

Llael.

 

http://www.psykids.net/Mystic_Children/mystic_children.html

 

 

Foto 1: http://www.selvet.dk

Foto2: es.transvente.com

Foto 3: Foto niños aprendiendo con vendas en los ojos, http://www.spiritofmaat.com/archive/oct1/bronnkov.htm

 

 

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